Simulación de asteroide de la NASA termina en desastre para la Tierra

Actualmente no existe ninguna tecnología en la Tierra que pueda impedir que un asteroide masivo acabe con Europa, según una simulación realizada por las principales agencias espaciales.

El ejercicio, de una semana de duración y dirigido por la Nasa, concluyó que la catástrofe sería inevitable, incluso con seis meses de preparación.

El hipotético escenario de impacto, que tuvo lugar durante una conferencia de defensa planetaria auspiciada por las Naciones Unidas, demostró que los gobiernos están lamentablemente mal preparados para este tipo de desastre.

«Si nos enfrentáramos a este escenario en la vida real, no podríamos lanzar ninguna nave espacial en tan poco tiempo con las capacidades actuales», dijeron los participantes.

La única respuesta a un acontecimiento de este tipo sería la evacuación de la zona antes de que el asteroide impactara, sin embargo la zona de impacto se extendía por amplias zonas del norte de África y Europa.

«Cada vez que participamos en ejercicios de esta naturaleza, aprendemos más sobre quiénes son los actores clave en un evento de desastre, y quién necesita saber qué información y cuándo», dijo Lindley Johnson, Oficial de Defensa Planetaria de la Nasa.

«Estos ejercicios ayudan, en última instancia, a la comunidad de defensa planetaria a comunicarse entre sí y con nuestros gobiernos para garantizar que todos estemos coordinados en caso de que se identifique una amenaza de impacto potencial en el futuro».

En respuesta a la noticia del fracaso, el jefe de SpaceX, Elon Musk, dijo que la falta de solución era «una de las muchas razones por las que necesitamos cohetes más grandes y más avanzados».

SpaceX consiguió recientemente un contrato de 2.890 millones de dólares con la Nasa para desarrollar su nave espacial de nueva generación Starship, que se está construyendo para transportar personas y carga por el Sistema Solar.

En combinación con su cohete Super Heavy Booster, SpaceX afirma que Starship será «el vehículo de lanzamiento más potente del mundo jamás desarrollado», y en teoría podría utilizarse para ayudar a las misiones diseñadas para desviar la trayectoria de un asteroide que se acerque a la Tierra.

La Nasa ya está trabajando en la tecnología de desvío de asteroides y tiene previsto lanzar su primera misión de prueba de su sistema Double Asteroid Redirection Test (DART) a finales de 2021, antes de llegar al asteroide Dimorphos en otoño de 2022.

La misión intentará cambiar la órbita del asteroide y, con suerte, ofrecerá pruebas de que dicha estrategia de mitigación podría funcionar en objetos cercanos a la Tierra (NEO) peligrosos en el futuro.

«DART será la primera prueba de defensa planetaria, y los datos que se obtengan tras el impacto con Dimorphos ayudarán a los científicos a comprender mejor una forma de mitigar un objeto cercano a la Tierra potencialmente peligroso que se descubra en el futuro», dijo Andrea Riley, ejecutiva del programa DART en la Nasa.

«Aunque el asteroide contra el que impacta DART no supone ninguna amenaza para la Tierra, se encuentra en una ubicación perfecta para que realicemos esta prueba de la tecnología antes de que pueda ser realmente necesaria».

La Nasa está rastreando actualmente unos 25.000 objetos cercanos a la Tierra y se añaden nuevos descubrimientos a un ritmo de unos 30 cada semana.

Fuente: The Independient

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